Las candidaturas, empiezan a tener nombres, de algunos personajes públicos, los que ya asomaron la cabeza, para hacer público su interés de registrarse en la elección interna, pero parece que el liderazgo del partido en Tamaulipas, no vislumbra, qué harán con el enojo de los y las aspirantes que quedarán fuera, en este proceso electoral, que podría significar una papa caliente y factor de riesgo de derrotas electorales, en zonas muy polarizadas.
En este proceso electoral, de reelecciones municipales y renovación de otras, así como elección y reelección de diputados locales y federales, se empieza a mover el tablero político; por lo pronto, el Secretario del Trabajo, Gerardo Illoldi, dice que pedirá licencia para participar en la elección interna de su partido, aún sin decidir si va por la candidatura a la alcaldía, o a la diputación local (está muy indeciso), y por su parte, Katalyna Méndez hizo público el aspirar a la candidatura a la alcaldía de Victoria; parece que está muy segura del respaldo para estar en la boleta electoral; aún sin la presencia en el barrio, le entrará a esta elección, que se decidirá a más tardar en diciembre.
La oposición de Morena, esta al interior del mismo partido; parece que la disputa del poder, es como ese pastel que todos quieren una rebanada, pero que no alcanza para todas y todos; entonces los que se quedan sin su tajada, no siempre quedan conformes y se convierten en adversarios disfrazados de aliados.
Pero la lógica tradicional en política no aplica en Morena; en los puestos estratégicos se ven adversarios que no solamente lo fueron por militar en partidos que son oposición, sino que hicieron guerra en contra del gobierno actual, como el caso de Mario López, conocido como “La Borrega”, que fue alcalde y diputado por el Partido Verde y para su reelección, se registró en el proceso interno de Morena, pero además, siendo Presidente municipal y legislador federal, no fue aliado de Morena; acaso será un requisito criticar y atacar a los gobiernos de Morena para ser sus candidatos o candidatas?
Morena tendrá que pensar cómo cerrar filas ante la definición de sus candidaturas. La disputa interna puede escalar si distintos grupos intentan imponer perfiles y dejan fuera a otros. El riesgo es que las diferencias terminen en división, campañas de descalificación dentro del propio partido y, en un escenario más complicado, en acercamientos con la oposición de quienes queden inconformes.
El caso de Nuevo León es un antecedente que Morena en Tamaulipas debería prevenir; la designación de Clara Luz Flores como coordinadora de los Comités de Defensa de la Transformación terminó con diferencias internas, al grado de que Tatiana Clouthier anunció su salida de Morena y crear un nuevo partido; podría tomarse como un berrinche, pero lo cierto es que esto le plancha el escenario a la oposición del PRIAN, para aprovechar la coyuntura, en lo que son expertos.
No se puede descartar ese escenario, que puede repetirse en Tamaulipas cuando llegue la definición de las candidaturas a las alcaldías y diputaciones. Si los distintos grupos intentan imponer sus propios perfiles y quienes queden fuera no aceptan las decisiones, la disputa puede convertirse en división interna, guerra sucia y, en el peor escenario, en acercamientos con la oposición.
Por eso es importante, prohibir el manoseo de las candidaturas, porque es definitivo que las elecciones intermedias, son la prueba de fuego; porque perder los espacios ganados, pondría en juego la gubernatura del 2028. Morena debe aprender de los errores en la definición de las candidaturas en otros lugares; es importante el cabildeo y el diálogo como un camino para prevenir esta división, aunque la verdad, aplicar la criba para construir una clase política leal sería saludable para el partido en el poder.
La decisión debe responder a criterios políticos y corresponder a quien encabeza el proyecto en Tamaulipas y a nadie más.
