{"id":6331,"date":"2026-05-01T03:50:04","date_gmt":"2026-05-01T01:50:04","guid":{"rendered":"https:\/\/redtamaulipas.com\/sitio\/?p=6331"},"modified":"2026-05-01T03:50:06","modified_gmt":"2026-05-01T01:50:06","slug":"infancias-en-riesgo-la-deuda-pendiente-del-estado-mexicano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redtamaulipas.com\/sitio\/infancias-en-riesgo-la-deuda-pendiente-del-estado-mexicano\/","title":{"rendered":"Infancias en riesgo: la deuda pendiente del Estado mexicano"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mar\u00eda Jaramillo Alan\u00eds<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En M\u00e9xico, hablar de ni\u00f1as, ni\u00f1os y adolescentes es hablar del presente, no del futuro. Sin embargo, tambi\u00e9n es hablar de una realidad inc\u00f3moda: la violencia, el abandono y la vulneraci\u00f3n de derechos que siguen marcando la vida de miles de infancias en el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Estado mexicano no carece de obligaciones. Desde la firma de la Convenci\u00f3n sobre los Derechos del Ni\u00f1o, particularmente en sus art\u00edculos 3 y 19, existe un mandato claro: garantizar la protecci\u00f3n integral de la ni\u00f1ez frente a cualquier forma de violencia, abuso o explotaci\u00f3n. No se trata de una aspiraci\u00f3n, sino de un compromiso legal y moral. La ley es contundente; la realidad, en cambio, es otra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante enero de 2026, 12 mil 941 ni\u00f1as, ni\u00f1os y adolescentes fueron v\u00edctimas de delitos en M\u00e9xico. Detr\u00e1s de esta cifra hay historias truncadas, hogares fracturados y una institucionalidad que no logra contener el da\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La violencia comienza, en muchos casos, dentro de casa. La violencia familiar represent\u00f3 el 18.7% de los delitos, con m\u00e1s de 2 mil 400 v\u00edctimas en un solo mes, lo que equivale a 78 casos diarios. Es decir, el espacio que deber\u00eda ser seguro se convierte en el primer lugar de riesgo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A esto se suma otra realidad alarmante: los delitos sexuales, que concentraron el 18% de los casos. M\u00e1s de 2 mil 300 menores fueron v\u00edctimas de violaci\u00f3n, abuso o acoso, siendo las ni\u00f1as las principales afectadas (86.4%). La violencia de g\u00e9nero se manifiesta desde edades tempranas, marcando de por vida a quienes la padecen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El abandono tambi\u00e9n se expresa en cifras. El incumplimiento de obligaciones de asistencia familiar afect\u00f3 a m\u00e1s de mil 300 menores, evidenciando una falla estructural en la protecci\u00f3n econ\u00f3mica y emocional de la infancia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero quiz\u00e1 el dato m\u00e1s preocupante es la creciente vinculaci\u00f3n de ni\u00f1as, ni\u00f1os y adolescentes con din\u00e1micas del crimen organizado. Cerca del 8% de las v\u00edctimas estuvieron relacionadas con delitos como homicidio, trata, extorsi\u00f3n o narcomenudeo. A ello se suman casos de reclutamiento y utilizaci\u00f3n de menores en actividades il\u00edcitas, una de las formas m\u00e1s graves de explotaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A esta realidad se suma una amenaza cada vez m\u00e1s compleja: la violencia en el entorno digital. Hoy, ni\u00f1as, ni\u00f1os y adolescentes no solo enfrentan riesgos en el espacio f\u00edsico, sino tambi\u00e9n en plataformas digitales donde operan redes de explotaci\u00f3n que utilizan el anonimato, la tecnolog\u00eda y la falta de regulaci\u00f3n efectiva para acercarse a sus v\u00edctimas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Casos de trata de personas, abuso sexual y captaci\u00f3n con fines il\u00edcitos han encontrado en internet un terreno f\u00e9rtil. Si bien las plataformas tecnol\u00f3gicas cuentan con herramientas capaces de detectar patrones de conducta, persiste un debate leg\u00edtimo sobre la eficacia, transparencia y responsabilidad con la que act\u00faan frente a estos delitos. La opacidad en sus procesos, as\u00ed como la dificultad para acceder a informaci\u00f3n sobre agresores, ha generado cuestionamientos sobre si se est\u00e1 haciendo lo suficiente para proteger a las infancias. En este contexto, la omisi\u00f3n tambi\u00e9n se convierte en una forma de violencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si bien algunos indicadores muestran una ligera disminuci\u00f3n en delitos de alto impacto \u2014como homicidio, feminicidio o secuestro\u2014, la reducci\u00f3n no puede interpretarse como una victoria. La persistencia de miles de casos mensuales revela que la violencia contra la infancia sigue siendo estructural.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Geogr\u00e1ficamente, la problem\u00e1tica tampoco es homog\u00e9nea. Estados como el Estado de M\u00e9xico, Guanajuato y Jalisco concentran gran parte de la incidencia, pero tambi\u00e9n hay focos rojos en municipios espec\u00edficos, incluido Ciudad Victoria, donde el incumplimiento de obligaciones familiares alcanza niveles preocupantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otro dato que no debe pasar desapercibido es la edad de las v\u00edctimas. En casos de violencia familiar, casi 65% corresponde a ni\u00f1as y ni\u00f1os de entre 0 y 12 a\u00f1os, es decir, los m\u00e1s peque\u00f1os, los m\u00e1s indefensos. En delitos sexuales, la mayor\u00eda se concentra en adolescentes, lo que evidencia distintos patrones de violencia seg\u00fan la etapa de desarrollo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Frente a este panorama, la pregunta no es qu\u00e9 est\u00e1 pasando, sino qu\u00e9 est\u00e1 fallando.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Estado mexicano tiene la obligaci\u00f3n de actuar con contundencia: fortalecer las pol\u00edticas de prevenci\u00f3n, garantizar sistemas de protecci\u00f3n eficaces, invertir en educaci\u00f3n y reconstruir el tejido social desde la infancia. Pero tambi\u00e9n es necesario reconocer que la violencia contra ni\u00f1as y ni\u00f1os no es un fen\u00f3meno aislado: es el reflejo de una sociedad que a\u00fan no logra colocar a sus infancias en el centro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Proteger a la ni\u00f1ez no puede seguir siendo un discurso. Es, o deber\u00eda ser, la prioridad m\u00e1s urgente del pa\u00eds. Porque cada cifra que hoy se reporta es una historia que no debi\u00f3 existir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Datos que arroja el INEGI: Estad\u00edsticas a prop\u00f3sito del D\u00eda de la Ni\u00f1a y el Ni\u00f1o (30 de abril)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2022 En 2023, en el pa\u00eds resid\u00edan 36\u00b4 199 642 ni\u00f1as y ni\u00f1os de 0 a 17 a\u00f1os, quienes representaron 28.0 % de la poblaci\u00f3n total.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2022 63.2 % de las ni\u00f1as y ni\u00f1os de 0 a 17 a\u00f1os viv\u00edan con ambos padres, 28.0 % solo con la madre, 3.0 % solo con el padre y 5.8 % no viv\u00eda con ninguno de ellos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para mediados de 2026, se estima que en M\u00e9xico habr\u00e1 aproximadamente 38.5 millones de ni\u00f1as, ni\u00f1os y adolescentes (personas de 0 a 17 a\u00f1os)<\/p>\n\n    <div class=\"xs_social_share_widget xs_share_url after_content \t\tmain_content  wslu-style-1 wslu-share-box-shaped wslu-fill-colored wslu-none wslu-share-horizontal wslu-theme-font-no wslu-main_content\">\n\n\t\t\n        <ul>\n\t\t\t        <\/ul>\n    <\/div> \n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mar\u00eda Jaramillo Alan\u00eds En M\u00e9xico, hablar de ni\u00f1as, ni\u00f1os y adolescentes es hablar del presente, no del futuro. 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