Ciudad de México.– Con la publicación en el Diario Oficial de la Federación, entró en vigor una reforma al Código Penal que endurece las sanciones por el delito de abuso sexual, elevando las penas de tres a siete años de prisión y estableciendo un incremento de hasta una tercera parte cuando el agresor sea servidor público.
La modificación incorpora además diez agravantes específicas que permitirán a las autoridades sancionar con mayor severidad conductas que, por años, han permanecido en la impunidad o con castigos mínimos.
Uno de los cambios más relevantes es que el delito se perseguirá de oficio, lo que significa que ya no dependerá exclusivamente de la denuncia de la víctima para iniciar una investigación, una medida que busca cerrar el paso a la omisión institucional frente a este tipo de violencia.
En el ámbito económico, la reforma contempla multas que van de doscientas a quinientas veces el valor diario de la Unidad de Medida y Actualización (UMA), reforzando el carácter punitivo de la legislación.
