Golpiza a la campeona

Por Dora de la Cruz García. 21/12/2016 07:12:55.
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Mxico.-Hay da en que la empata se apodera de miles de personas por casos que pareceran nicos, pero no lo son. El nio sirio que muri ahogado, cuyo diminuto cadver en una playa desierta de Turqua se torn en la metfora del abandono de las y los refugiados de guerra en el mundo.

Conmocion a la comunidad internacional, circul en redes sociales de la misma manera en que circul (en papel), hace dcadas, la famosa fotografa de la pequea nia vietnamita desnuda y presa del pnico que hua de las bombas de Napalm; esa imagen tomada por Nick Ut que le dio la vuelta al mundo y que aun recordamos en los cursos de fotoperiodismo.

La primera mujer que luego de haber recibido un ataque de cido en la cara por atreverse a salir sola en Paquistn logr visibilizar los miles de ataques de cido producto de la violencia machista que busca castigar a las mujeres que rompen las reglas para reclamar su libertad.

Malala resalt entre miles de nias valientes que han sido balaceadas en pases cuyos conflictos internos se complejizan debido al sexismo brutal, ese que impide que millones de nias y mujeres se liberen del yugo del matrimonio infantil y logren estudiar para convertirse en adultas cultas con liderazgo y poder. De entre decenas de periodistas asesinados, el de Rubn Espinosa captur la atencin mundial de forma singular.

Todos los das resalta un caso especfico de entre miles de personas. Las razones son mltiples: el momento, la casualidad, la capacidad de la vctima para enfrentar y denunciar de cierta forma, el hartazgo social que recibe esa noticia como la gota que derrama el ro de la indignacin.

El ojo experto de una o un buen periodista o la habilidad narrativa para explicar las circunstancias, un video, o la actuacin inmediata de alguna organizacin civil que tiene un logro importante en la defensa de la vctima.

Miles de personas se preguntan por qu en un mundo en el que la violencia se normaliza en la medida en que se exacerba, un caso especfico ayuda a retomar la defensa de una causa determinada.

Miles de sacerdotes pederastas, Marcial Maciel y sus valientes vctimas se convirtieron en caso demostrativo de una realidad silenciada en las alcobas del miedo de miles contra el poder eclesistico.

Esta semana la reconocida atleta mexicana, medallista olmpica, campeona mundial con el segundo record mundial entre las corredoras del planeta, Ana Gabriela Guevara, fue atacada violentamente mientras ella conduca su motocicleta Harley-Davidson en la carretera.

La golpiza que le propinaron a esta atleta que se pudo defender un poco mejor que casi cualquier persona sin condicin fsica, caus tres fracturas en los huesos cigomtico, arco infraorbitario y parietal.

De no haber sido atendida a tiempo podra haber perdido el ojo, sufrir un derrame cerebral o incluso morir.

Ms de veinte casos de feminicidio en este ao se han registrado en EDOMEX como consecuencia de golpizas, patadas en el rostro de mujeres que perdieron la vida en manos de agresores conocidos y desconocidos.

El caso de Ana Gabriela (a quien no conozco en persona), se convirti en un emblema de algo que constantemente repiten las activistas que defienden a vctimas de diversas violencias si me sucede a m, te puede suceder a ti.

Llama la atencin que Ana Gabriela, segn rcord del video de testigos en la carretera, jams aludiera al hecho de que es senadora de la Repblica; ella y testigos tomaron las placas del auto de sus atacantes.

No le han dado acceso a la carpeta de investigacin y la camioneta de los agresores en realidad la encontraron inicialmente un grupo de amigos expertos en seguridad privada, no la autoridad.

Los agresores declararon que al golpearla no saban que era una mujer (como si patear y azotar a un hombre fuera permisible).
La reaccin virulenta contra Guevara se debe, segn los ignorantes y mendaces, a que la han atendido de forma especial por ser senadora del Partido del Trabajo. Los insultos lesbfobos la recriminan por ser mujer, por su apariencia, por manejar una moto de hombre.
Todos los das miles de vctimas de violencia en Mxico callan por temor o desconfianza a la autoridad.

Ciertamente muchos polticos abusan de su poder para resolver sus casos; pero no hay una sola evidencia que demuestre que Guevara ha usado influencias, de all que la virulencia y burla sobre este grave hecho no tenga ms explicacin que el odio gratuito y desinformado, ese que ella y miles de mujeres que rompen las reglas resisten a diario por defenderse abiertamente.

Sumado a ello el prejuicio contra miles de personas que en grupo disfrutan la convivencia de viajar en motocicleta por su pas.

* Plan b es una columna cuyo nombre se inspira en la creencia de que siempre hay otra manera de ver las cosas y otros temas que muy probablemente el discurso tradicional, o el Plan A, no cubrir